Hablando sobre la ciencia con la Dra. Marina Rojo

La Dra. Marina es:

Licenciada en Nutrición por la UAEH.

Especialidad en Tecnología Educativa por la UAEH.

Maestría en Seguridad alimentaria por la UnADM

Máster en Medicina Traslacional por la UB.

Doctoranda en Nutrición por UNINI.

 

Hola Marina, muchas gracias por aceptar la invitación.

Vamos a aprovechar tu experiencia para hablar sobre estudios científicos y el conocimiento científico en general.

Clasificar algo como científico tiene una importancia muy grande en la sociedad en que vivimos en la que cada vez la ciencia gana más protagonismo a nivel social y politico1,2.

Según de Camargo3:

“Cuánto más arcano se torna el conocimiento científico, menos serán las personas capaces de criticar lo que es presentado como “ciencia”, dejándolas más susceptibles de ser innecesariamente asombradas por ello.”

Antes de más me gustaría saber tus reflexiones sobre lo que acabo de leer.

La producción científica se ha vuelto cada vez más especializada por lo que efectivamente se necesita tener un conocimiento robusto de base y afín, para ser capaces de entender todo lo que se lee en un artículo científico, ser capaces de plantearnos interrogantes, identificar fallos o sesgos y no dejarnos convencer tan fácilmente por las conclusiones o resultados presentados. Ya que, por ejemplo en la prensa escrita hay titulares muy sensacionalistas que manipulan los resultado o las conclusiones haciéndolas pasar por hechos, si a esto sumamos el que muchas personas no leen completas las notas y se quedan con los titulares encontramos afirmaciones en sectores de la sociedad como: “Las vacunas provocan autismo” ya que eso lo han leído en el titular de un diario o en algún sitio web y no llegaron nunca al artículo o artículos raíz, que posiblemente hacen referencia a una casualidad y no causalidad.

 

 ¿Cuál crees que es la importancia relativa que los estudios tienen en el desarrollo del conocimiento científico?

Cuando realizamos estudios de posgrado enfocados a la investigación científica, muchas veces nuestra motivación puede ser “encontrar la cura de…” O “descubrir la causa de…”, sin embargo en la realidad, lo que se realiza es producción de conocimiento e información, tal vez ni siquiera nos acercamos a encontrar una cura, pero lo que estamos realizando puede ser importante o complementario para un investigador en la otra punta del planeta.

También es importante señalar que, los estudios científicos son la base de la realización de Guías de Práctica Clínica, directrices, estandarización de tratamientos y  posicionamiento de organismos sanitarios, todo ello tomando en cuenta la Jerarquía de los estudios por el tipo de diseño y los Niveles de evidencia.

 

¿Siempre ha sido así?

No, hace muchos años todo se basaba en el empirismo, en la prueba y error; tengamos en cuenta por ejemplo que el uso de los antibióticos no se popularizó hasta después de la Segunda Guerra Mundial y que el descubrimiento de muchos de ellos fue resultado de la casualidad. O pensar en la nula bioética al realizar estudios experimentales en seres humanos…

Hoy en día podemos decir que existen protocolos estandarizados, que los resultados deben poder ser reproducibles y que se procura en el caso de requerir realizar estudios experimentales en animales o seres humanos las alternativas de reemplazo, alternativas de reducción y alternativas de refinamiento.

 

¿ En tu opinión, qué características debe tener un buen estudio científico?

Una de las cosas más importantes es la declaración de “conflicto de interés”, cuando un estudio de un fármaco es financiado por la farmacéutica que lo produce se corre el riesgo de que haya cierto sesgo hacia mostrar los efectos benéficos del fármaco y no declarar algunas otras cosas no tan benéficas; esto no significa que siempre tenga que ser así, existen estudios de excelente calidad sean o no sean financiados. Por ello es importante verificar la rigurosidad en metodología, la selección de la muestra y su tamaño, las variables contempladas, en los resultados la significancia reportada, la robustez de la discusión y hacia donde se dirigen las conclusiones, si se está vertiendo algún tipo de posicionamiento de tipo personal o moral.

 

¿Podrías explicar la diferencia entre los términos correlación y causalidad? ¿Pueden ser confundidos?

Es muy importante recalcar que “correlación no implica causalidad”. Y si, en muchas ocasiones se suelen confundir ambos conceptos ya que en muchos estudios se suelen presentar correlaciones, pero pueden existir miles de variables correlacionadas a una patología que no tienen por qué tener importancia.

Entonces, hay que dejar primero claro a qué nos referimos con causalidad. La causalidad es la causa, el origen, el principio, en este caso de una patología, enfermedad, daño, etc. Por ejemplo: el virus varicela zoster causa varicela, o el balance energético positivo causa sobrepeso, o tocar el fuego causa quemaduras.

Una correlación es una relación recíproca entre dos o más cosas o variables, pero no establece origen o causa, hay miles de correlaciones que pueden tener una importancia relativa, pero otras miles de correlaciones que no tengan ningún tipo de relevancia,  así, los estudios correlacionales no pretenden establecer una explicación única o completa sino posibles indicios o la existencia de una relación entre una variable y otra, incluso, a veces, hay correlaciones muy absurdas como: hay correlación entre el número de escuelas y el número de suicidios en la ciudad “X”, o hay correlación entre el aumento del consumo de alimentos orgánicos y el aumento de la obesidad en el país “X”. La correlación puede existir, claro, pero ello no significa que una cosa sea la causa de otra.

 

¿Podrías explicar que son factores de confundimiento?

Esto es algo muy interesante, el confounding ocurre cuando dos factores o variables están relacionadas entre ellas, es decir, hay asociación pero el efecto de uno de estos factores o variables es confundida con o distorsionada por el efecto del otro factor o la otra variable. Esto ocurre muchas veces cuando no se realiza una correcta estratificación de la muestra y se omiten otras variables de interés. Por ejemplo, un estudio que demuestre las personas que consumen café tienen más posibilidades de desarrollar gastritis, pero donde no se toma en cuenta la dieta en el trascurso del día, el estrés que les produce el trabajo que desempeñan, las enfermedades preexistentes o el nivel socioeconómico, puede ser si se encuentre asociación entre el consumo de café y desarrollo de gastritis, pero si se encuentra que también la dieta en el transcurso del día es abundante en irritantes, o que preexiste H. pylori en el estómago o que sus niveles de estrés son muy elevados, estos factores también estarían favoreciendo el desarrollo de la enfermedad, si son omitidos o no se toman en cuenta, estamos hablando de factores de confusión.

 

¿Cuáles son los principales factores de confundimiento que observas, que no son normalmente tenidos en cuenta?

Parece mentira pero muchísimos estudios no toman en cuenta el factor “dieta”,  o se maneja muy a la ligera, pueden decir por ejemplo  que los sujetos que participaron en un estudio sobre un nuevo procedimiento quirúrgico tuvieron buena tolerancia a la dieta después de 4 horas del procedimiento, pero si no se indica el tipo de dieta, ya se puede hablar de un factor de confusión. Peor aun cuando se trata de establecer algún tipo de rutina de ejercicios o mejora del rendimiento físico y no se toma en cuenta el factor dieta.

Otro factor muy importante que no se suele tomar en cuenta en los estudios científicos es el nivel socioeconómico y educativo, estudios sobre enfermedades como Alzheimer o demencia por cuerpos de Lewis pueden estar fuertemente influenciados por el estilo de vida y si se tiene en cuenta solo la biología de la enfermedad se pueden presentar resultados “incompletos”.

Importante también en los estudios experimentales en animales es que se suelen realizar solo en machos y puede haber variabilidad en los resultados si se realizan en hembras, ya que las condiciones de manipulación, estabulación, formación de grupos, niveles hormonales, gestaciones, etc. Pueden influenciar los resultados.

Finalmente, cuando se realizan estudios de casos y controles con controles tomados de biobancos, o bases de datos públicas es tan importante tener en cuenta todas las variables en los casos como en los controles. Hace poco leía un estudio sobre unos controles tomados de una base de datos pública sobre tabaquismo y detención del tabaquismo justamente en demencia, y resulta ser que existen algunos estudios que apuntan cierta relación “protectiva” del tabaquismo en el desarrollo de ese tipo de demencia, por lo tanto esos controles no serían los más adecuados para este tipo de estudio.

 

¿Cuáles son las implicaciones de no publicar artículos cuyos resultados no confirman la hipótesis? ¿Esto se da muy a menudo?

Es una pena, pero si, es muy común que no se publiquen estudios cuando los resultados no son los esperados o son totalmente contrarios. Todo el mundo quiere publicar los éxitos y de ser posible en las revistas con mayor impacto. Soy de la opinión de que en ciencia todo debería ser lo más transparente posible, y esto incluye los “fracasos”. El no publicar los resultados negativos puede ocasionar una pérdida de tiempo, recursos materiales y recursos humanos impresionante. Piensa que, si tú estás trabajando sobre un fármaco en concreto y tus resultados no son positivos y los dejas en un cajón botados, puede ser que alguien en otra parte del mundo esté trabajando con ese mismo compuesto, antes de que fracase también, al publicar esos resultados le estarías evitando a esa persona y la comunidad científica una pérdida de tiempo o en su defecto le estarías dando herramientas para poder identificar si tu protocolo tubo algún error y corregirlo.

Quisiera preguntarte si crees que haya dejado algo importante por preguntarte o si hay alguna consideración que quieras hacer.

Solo creo que es importante tener en cuenta que hoy en día se habla también del sesgo o conflicto de interés personal, es decir, que muchos investigadores desde que eligen el estudio a realizar ya tienen una preconcepción y tratarán de orientarlo hacia su postura de vida o intereses personales, esto ocurre mucho con las corrientes alimentarias por ejemplo, las dietas paleo o las dietas basadas en plantas. Cuando el autor tiene una filosofía de vida debe ser estrictamente objetivo al analizar sus resultados para no “implicarse” personalmente. Y ojalá todo quedara en los estudios, pero es que muchos sanitarios esa misma filosofía la trasladan a su consulta y tratan de adoctrinar a las personas que les consultan.

Otra cosa me preocupa mucho y que me gustaría mencionar es el hecho de que abundan “protocolos” en grupos de Facebook para tratar algún padecimiento, enfermedad o condición de vida que no ha pasado ningún tipo de validación, que carecen de sustento científico, que incluso pueden poner en riesgo la salud de las personas y que se promueven aprovechándose de la desesperación de las personas. Lo he visto mucho en el caso del autismo, que promueven desparasitaciones basándose en las fases lunares, o dietas muy restrictivas y limitantes, que incluyen el consumo de compuestos que no tienen ningún tipo de regulación sanitaria, en fin… Si somos capaces de ser críticos con la evidencia  científica deberíamos ser aún más críticos con estos protocolos que no están publicados en ningún sitio confiable.

¿Qué consejos darías a alguien que esté interesado en saber más sobre este tema?

Leer, leer y leer. Y no sólo sobre metodología, sino practicar la lectura crítica, analizar bien los estudios científicos, tratar de identificar sesgos o conflictos de interés cada que tengamos entre manos un estudio científico. Y, si logramos ser críticos con algo que pasa tantos filtros como un estudio científico riguroso publicado en una revista de alto impacto, ser igual o más críticos con la información que circula en las redes sociales.

 

Muchas gracias Marina.

 

  1. Brito AC, Saraiva S, de Lima RF. The Role of Science in Society: Challenges in a Time of Global Changes. J Ecosyst Ecogr. 2012; 2(5). doi: 4172/2157-7625.1000e116
  2. The role of science and technology in society and governance. In: world conference on science: society for the twenty first century; 1-3 November 1998; Alberta (Canada). Disponible en: http://www.unesco.org/science/wcs/meetings/eur_alberta_98_e.htm
  3. De Camargo KR. Science, Knowledge, and Society. American Journal of Public Health. 2011;101(8):1352. doi:10.2105/AJPH.2011.300311

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